
Es una de las preguntas más buscadas sobre esta profesión, y también una de las más difíciles de responder con una cifra única: el sueldo de un conductor de autobús en Sevilla depende de la empresa, la categoría profesional, la antigüedad y los complementos que se apliquen. En vez de darte un número que puede quedar desactualizado en poco tiempo, te explicamos qué es lo que realmente lo determina.
En Sevilla, el operador de referencia del transporte urbano es Tussam (Transportes Urbanos de Sevilla), una empresa municipal. Sus condiciones salariales se rigen por su propio convenio colectivo, distinto del que aplican las empresas de autobuses en Sevilla privadas, de autocares y transporte discrecional. No son comparables punto por punto: cambian la categoría profesional, los pluses y la estructura salarial.
Al ser una empresa de titularidad municipal, el acceso a un puesto de conductor en Tussam suele hacerse mediante procesos selectivos públicos (oposición, concurso-oposición o bolsa de empleo), convocados periódicamente y publicados en su propia web y en boletines oficiales. Esto es distinto de una empresa privada de autocares, donde la contratación funciona como en cualquier otro sector: entrevista, prueba práctica de conducción y, a menudo, un periodo de formación interna sobre la flota concreta que va a manejar el conductor.
Los convenios colectivos se revisan periódicamente y las cifras concretas cambian de un año a otro, así que cualquier número que veas en un artículo puede quedar anticuado. Para datos fiables y actuales:
La variabilidad no es exclusiva de Sevilla: en Madrid, la EMT tiene su propio convenio; en Barcelona, TMB el suyo; y cada operador privado de autocares negocia el suyo con independencia de la ciudad donde tenga la sede. Comparar el sueldo de un conductor de Sevilla con el de otra ciudad, por tanto, no es tan sencillo como parece, porque además del convenio entra en juego el coste de vida de cada sitio.
Antes de plantearte esta profesión, conviene saber que hace falta el carnet de conducir de categoría D y el Certificado de Aptitud Profesional (CAP), un curso y examen obligatorios para cualquier conductor profesional de viajeros en España. Sin estos dos requisitos no se puede acceder al puesto, sea en una empresa pública como Tussam o en una privada.
Más allá de la cifra bruta, muchas personas que valoran esta profesión también tienen en cuenta la estabilidad del puesto (mayor en empresas públicas, sujeta a contratos y demanda en las privadas), los horarios (turnos rotativos frente a jornadas más previsibles) y el convenio de vacaciones y descansos, que varía igual que el salario según la empresa.
Si lo que buscas es una empresa de autocares en Sevilla para un viaje, no para trabajar en ella, la cosa cambia bastante: ahí lo que importa es su flota y sus valoraciones reales de Google, no su convenio.